¿Cuál es el volumen de
sonido seguro para tus oídos?
En este artículo vamos a abordar un tema de gran importancia que, sin embargo, muchas veces pasa desapercibido: ¿cuál es el nivel de sonido seguro para nuestros oídos?
¿Quién no ha sentido alguna vez la tentación de subir el volumen de la televisión o de su música favorita? Sin embargo, es fundamental comprender los riesgos que esto puede implicar.
A continuación, descubrirás por qué es tan importante tener cuidado con el volumen del sonido a tu alrededor.
Los peligros de escuchar el sonido demasiado alto
Los oídos son una parte extremadamente sensible y compleja del cuerpo, con pequeñas células responsables de captar los sonidos que nos rodean. Al ser tan delicados, no toleran bien la exposición a ruidos excesivamente altos.
Por ejemplo, cuando escuchamos música u otros sonidos a un volumen muy elevado, podemos estar poniendo en riesgo nuestra capacidad auditiva sin siquiera darnos cuenta.
Según la Organización Mundial de la Salud, el efecto de la exposición a sonidos o ruidos intensos en el sistema auditivo es acumulativo e irreversible.
Sin embargo, las dificultades auditivas provocadas por el ruido son totalmente evitables. Por eso, es fundamental dar prioridad a la prevención y adoptar medidas eficaces para proteger la audición.
¿Cuándo el volumen es “demasiado alto”?
Empecemos por plantearnos: ¿qué significa realmente “demasiado alto”? Según la Organización Mundial de la Salud, es importante evitar la exposición a niveles de sonido superiores a 85 decibelios (dB).
Para entenderlo mejor:
60 dB: es el nivel de una conversación normal. Puedes estar tranquilo, aquí no hay riesgos.
80–85 dB: corresponde, por ejemplo, al sonido del tráfico intenso. Atención, porque tras unas dos horas de exposición, este nivel ya puede resultar perjudicial.
90–95 dB: el ruido de una moto al pasar, por ejemplo. Este nivel puede ser peligroso tras una exposición de apenas 50 minutos.
100 dB: un tren acercándose o un estadio durante un partido de fútbol. Mucho cuidado, ya que 15 minutos pueden ser suficientes para causar daño.
110 dB: el volumen máximo de tu teléfono móvil. Créelo, 5 minutos ya pueden ser peligrosos.
120 dB o más: conciertos muy ruidosos. En este caso, el daño puede ser inmediato.
Cómo escuchar música de forma segura
Descubre ahora una buena práctica para proteger tus oídos, especialmente cuando utilizas esos auriculares o cascos que tanto te gustan.
La regla 80-90: ¡un consejo de oro!
Una forma sencilla de protegerte es seguir la “regla 80-90”:
- Nunca superes el 80 % del volumen máximo.
- No escuches música durante más de 90 minutos seguidos al día.
Es una regla fácil de recordar y puede ayudarte a conservar tus oídos en buen estado durante muchos años.
¿Hay un volumen recomendado para diferentes edades?
Sí, el volumen recomendado varía según la edad. En el caso de adolescentes y niños, la precaución debe ser aún mayor.
Adultos: no más de 80 dB, durante un máximo de 40 horas semanales.
Adolescentes y niños: el límite baja a 75 dB, también con un máximo de 40 horas por semana.
Señales de alerta: cuándo deberías preocuparte
Las dificultades auditivas pueden empezar de forma sutil, pero prestar atención a las señales adecuadas puede marcar la diferencia. Estos son algunos de los indicios más comunes:
- Dificultad para entender conversaciones, especialmente en ambientes con algo de ruido.
- Sonidos que parecen apagados o amortiguados.
- Zumbidos en los oídos (ese “biiiiip” continuo o intermitente).
Si notas alguno de estos signos, no dudes en buscar ayuda.
¿Cómo proteger la audición?
Aquí tienes algunos consejos prácticos:
En casa: mantén la televisión y la radio a un volumen moderado. Si necesitas subirlo para poder escuchar mejor, conviene plantearse una evaluación auditiva.
En la calle: en lugares ruidosos, aléjate de las fuentes de sonido intenso, como los altavoces.
Con la tecnología: configura límites de volumen en tus dispositivos. Muchos teléfonos móviles y tablets ya permiten establecer un volumen máximo.
Haz pausas: realiza descansos regulares cuando estés expuesto al sonido. A tus oídos les viene bien disfrutar de unos minutos de silencio de vez en cuando.
Utiliza protectores auditivos: si estás en un lugar ruidoso, como un restaurante lleno, un estadio de fútbol o un concierto, conviene considerar el uso de protectores o tapones para los oídos.
Para obtener información más detallada sobre cómo cuidar la audición, consulta este artículo.
Conclusión
Nuestra audición es un bien muy valioso que merece ser protegido. La buena noticia es que prevenir problemas auditivos es relativamente sencillo: sobre todo, basta con prestar atención al volumen y al tiempo de exposición.
Pequeños cuidados diarios marcan una gran diferencia con el paso de los años. Recuerda: cuida tu audición hoy para seguir escuchando bien mañana.