Misofonía:
que és, señales
y tratamiento

Misofonía: qué es, síntomas y tratamiento

¿No soportas el sonido de la gente masticando fuerte? ¿Escuchar a alguien beber café lentamente te pone de los nervios?

Si la respuesta es sí, es probable que tengas misofonía, una condición que provoca una reacción negativa ante sonidos comunes del día a día, como masticar, respirar o bostezar.

¿Qué es la misofonía?

La misofonía, también conocida como «sensibilidad selectiva al sonido», es un trastorno en el que ciertos ruidos provocan reacciones emocionales 
y físicas exageradas. Es como una intolerancia extrema al ruido.

Según el portal de salud WebMD, estas reacciones pueden ir de leves a graves e incluyen enfado, irritación, pánico o el deseo de escapar de la situación.

Quienes sufren de misofonía cuentan que, por lo general, el desencadenante son sonidos orales, como el ruido de alguien comiendo, masticando o respirando.

La misofonía no es un problema de audición, sino una reacción atípica frente a los sonidos, que puede afectar a la salud mental, la vida social
y, en consecuencia, a la calidad de vida.

Hombre ansioso con perdida auditiva

Principales señales

Según indica Healthline, algunos desencadenantes pueden causar tal malestar que quien sufre esta condición empieza a evitar ciertas situaciones y personas. La señal más común es la reacción negativa al escuchar determinados sonidos, siendo frecuentes las siguientes emociones y sensaciones físicas:

• Sentimientos de molestia, irritación y repulsión. 
• Enfado o sentimientos de agresión.
• Nerviosismo o malestar.
• Sensación de ansiedad o pánico, incluyendo la sensación de estar atrapado o de perder el control.
• Opresión o presión en todo el cuerpo o en el pecho.
• Aumento de la frecuencia cardíaca, presión arterial y temperatura.

mujer con un episodio de misofonía

Posibles causas

Aún no se sabe con certeza cuál es la causa exacta de la misofonía, pero sí se sabe que no es una condición auditiva. Según la Cleveland Clinic, varias investigaciones apuntan a que podría tratarse de una combinación de factores, como diferencias en la estructura cerebral (en la forma en que el cerebro filtra el sonido) y antecedentes familiares o genética. 

Aunque la concienciación sobre esta condición ha ido en aumento, las investigaciones sobre la misofonía siguen siendo bastante limitadas. Gran parte de los estudios se centran en investigaciones poco profundas y en relatos de casos individuales, lo que dificulta obtener una visión completa del fenómeno.

Sonidos que provocan misofonía

A veces, la misofonía se compara con otra condición de salud llamada hiperacusia. La gran diferencia es que los desencadenantes de la misofonía suelen ser más sutiles y muy presentes en el día a día, estando muchas veces relacionados con sonidos de funciones corporales. Aquí tienes algunos ejemplos:

• Respiración.
• Estornudos.
• Platos tintineando.
• Bostezos.
• Silbidos.
• Corte de uñas.
• Resoplido nasal.
• Oler/ aspirar.
• Masticación.
• Tos.

En muchos casos, cuando se trata del sonido de funciones corporales, las reacciones negativas aparecen solo cuando ese sonido lo produce otra persona.

Misofonía, hiperacusia y fonofobia: cuáles son las diferencias

Todas estas condiciones están relacionadas con el procesamiento auditivo, pero presentan bastantes diferencias entre ellas.

Como ya hemos mencionado, la misofonía es la aversión intensa a ciertos sonidos específicos, como la masticación, la tos o el silbido.

Por otro lado, la hiperacusia es la sensibilidad auditiva aumentada, en la que sonidos que para la mayoría serían normales o tolerables pueden convertirse en experiencias dolorosas e incómodas.

En cambio, la fonofobia es un trastorno relacionado con el miedo al ruido fuerte, especialmente cuando aparece de forma inesperada.

Formas de lidiar con la situación

Hasta el momento, no existe una solución para la misofonía. En los últimos años se han probado y aplicado distintos métodos terapéuticos, que suelen implicar un enfoque multidisciplinar.

De acuerdo con Verywellmind, este enfoque puede incluir, por ejemplo, la terapia de reentrenamiento para el tinnitus, técnicas de relajación y distintas formas de psicoterapia. Aunque no ofrezcan una cura, las terapias de salud mental pueden ayudar a controlar los episodios, según los especialistas de la Cleveland Clinic:

• Identificando los desencadenantes.
• Encontrando maneras de minimizar o evitar los sonidos desencadenantes.
• Desarrollando estrategias y técnicas de afrontamiento para evitar reacciones impulsivas ante esos sonidos.
• Reduciendo la sensibilidad a los desencadenantes existentes.

Otras posibles soluciones para afrontar la misofonía

Los cambios en el estilo de vida también pueden ayudar a afrontar los síntomas de la misofonía. 

Estas son algunas de las estrategias que pueden llevarse a cabo:

• Usar tapones para los oídos o auriculares en situaciones de exposición al ruido.
• Recurrir a una solución de ruido blanco para ayudar a bloquear ciertos ruidos.
• Poner música o la televisión para crear ruido de fondo.

El papel de los audífonos en los casos de misofonía

Los audífonos también pueden ser una alternativa para tratar la misofonía, ya que pueden ayudar a neutralizar los sonidos que provocan malestar.

Estos dispositivos crean un sonido en el oído con el objetivo de bloquear los ruidos no deseados. Este proceso es similar a la terapia de reentrenamiento del tinnitus, en la que se aprende a controlar las sensaciones y a llevar una vida normal.

¡Escuchar bien marca la diferencia!

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