¿Qué es una audiometría y cómo funciona?
Cuando empieces a notar cambios en tu audición, la audiometría puede ser la respuesta a tus dudas, ya que te permite saber de forma sencilla cómo estás oyendo.
Al fin y al cabo, los cambios auditivos rara vez se producen de la noche a la mañana, y la pérdida auditiva es un problema cada vez más frecuente: se estima que podría afectar a 2.500 millones de personas de aquí a 2050.1
La buena noticia es que esta prueba auditiva evalúa cómo oyes, de forma clara y muy objetiva. Descubre a continuación cómo funciona la audiometría y por qué es tan importante, especialmente si tienes más de 60 años.
¿Qué es la audiometría y para qué sirve?
¿Te has preguntado alguna vez si tienes dificultades para oír? La audiometría es la prueba que permite aclararlo, evaluando cómo oyes e interpretas los sonidos.
Esta prueba auditiva mide los umbrales auditivos de cada oído e identifica el tipo y el grado de pérdida. Se puede realizar como evaluación periódica, para detectar alteraciones en una fase inicial o para determinar el estado de una pérdida auditiva ya existente.
El resultado ayuda a elegir las soluciones más adecuadas para cada persona.
¿Cómo se realiza la prueba de audiometría?
En un primer momento, la prueba comienza con una conversación entre el profesional y el paciente. El objetivo es recabar información sobre el historial auditivo, los antecedentes y las posibles molestias.
A continuación, se examina el conducto auditivo para asegurarse de que no existe ningún impedimento que impida realizar la prueba. Una vez confirmadas las condiciones, se puede comenzar la prueba auditiva.
Descubre a continuación cuáles son los dos tipos principales de audiometría y cómo funciona cada uno de ellos.
Tipos de audiometría
Existen dos formas de evaluar la audición: una se centra en la comprensión del habla y la otra en la percepción de los sonidos.
Audiometría vocal
Evalúa la capacidad para reconocer palabras y frases. El paciente repite lo que oye, probando cada oído por separado y evitando leer los labios.
Las palabras utilizadas en la prueba se seleccionan en función de la edad del paciente y de su nivel de comprensión. Por lo general, se trata de términos sencillos, de una o dos sílabas.
Audiometría tonal
Permite medir la sensibilidad auditiva ante diferentes sonidos y frecuencias.
Se realiza en una cabina insonorizada, utilizando auriculares y un pequeño dispositivo que transmite vibraciones detrás de la oreja. El paciente indica cuándo oye los sonidos levantando la mano o pulsando un botón.
Para que los resultados sean aún más precisos, se puede aplicar una técnica conocida como enmascaramiento. Esta técnica garantiza que solo el oído sometido a la prueba perciba los sonidos, lo cual resulta especialmente importante cuando un oído oye mucho mejor que el otro.
¿Tengo que prepararme para la prueba de audiometría?
No es necesario prepararse para la audiometría. Basta con evitar los sonidos muy fuertes o los entornos ruidosos en las horas previas a la prueba.
¿Cuánto tiempo dura la audiometría?
La realización de la audiometría es rápida: puede durar entre 20 y 40 minutos. Este tiempo incluye las dos etapas principales de la prueba.
¿Duele la audiometría?
La audiometría no causa dolor ni molestias. Es una prueba segura e inofensiva, que se realiza sin ningún procedimiento invasivo, por lo que puedes someterte a ella sin preocupaciones.
¿Qué significan los resultados de la audiometría?
Una vez finalizada la prueba, los resultados se presentan en un audiograma. Se trata de un gráfico que muestra cómo percibe cada oído los diferentes sonidos y frecuencias.
El volumen se mide en decibelios (dB) y la frecuencia en hercios (Hz), abarcando desde los sonidos más suaves hasta los más altos. Para facilitar la lectura, cada oído se distingue con un color diferente. Por norma general, el oído izquierdo se representa en azul y el derecho en rojo.
A grandes rasgos, el resultado de la audiometría permite determinar el nivel auditivo e identificar si la audición se encuentra dentro de los parámetros normales o si se detecta algún grado de pérdida, ya sea leve, moderada, moderadamente grave o grave.
Esta información permite comprender el tipo y la intensidad de las distintas pérdidas auditivas. En función de ella, se indican medidas complementarias para proteger la audición y mejorar su calidad, como el posible uso de audífonos.
¿Con qué frecuencia debo hacerme una audiometría?
Una prueba como la audiometría debería formar parte de los cuidados de salud de todo el mundo. Sin embargo, hay algunos grupos que requieren una mayor atención.
A las personas mayores de 60 años se les recomienda someterse a una audiometría cada año, con el fin de controlar y detectar la posible aparición de una pérdida auditiva natural, característica del envejecimiento.
Conclusión
Ciertos cambios en la audición, algunos de ellos como consecuencia natural del paso del tiempo, pueden pasar desapercibidos. Someterse a una evaluación auditiva permite detectarlos de forma precoz, lo que ayuda a mantener la calidad de las actividades y las interacciones cotidianas.
La audiometría es una prueba sencilla e indolora que determina cómo percibe los sonidos cada oído y permite identificar rápidamente cualquier alteración auditiva.
No es necesario esperar a que surjan complicaciones mayores para actuar. Pide ya tu evaluación auditiva gratuita en AudiciónActiva y conoce el estado de tu audición.
*Fuentes:
- World report on hearing. Geneva: World Health Organization; 2021. Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.